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Dossier
Las terapias ecuestres, entre la rehabilitación y el ocio
La Asociación Murciana de Terapias Ecuestres organizó una conferencia en el recinto ferial de Torre-Pacheco, en la que se explicó la importancia de este tipo de terapias.
 
La relación hombre-caballo, como medio para la rehabilitaciónLa presidenta de la Asociación Murciana de Terapias Ecuestres Elizabeth Knowles, definió a estas terapias como “aquellas actividades realizadas a través del caballo y que tienen una finalidad terapéutica”, en las que se utiliza “la relación hombre-caballo como medio de rehabilitación”.

Entre algunos de los efectos positivos que aportan las terapias ecuestres, se encuentran los beneficios físicos, como el aumento en la fuerza y flexibilidad muscular, el incremento de las habilidades motoras, la mejora del equilibrio, el desarrollo de la coordinación y la postura…

En cuanto a los beneficios psicosociales, el más destacado es la mejora de la autoestima, proporciona también una mayor confianza en uno mismo y en los demás. También se producen progresos en la comunicación, disminuye el estado de ansiedad, aumenta el sentimiento de placer y euforia y algo muy importante es que se produce el reconocimiento y la aceptación de los miedos.

Elisabeth Knowles, presidenta de la Asociación Murciana de Terapias EcuestresUna característica más, es que en ocasiones, una vez que ha empezado a trabajar con el caballo, el paciente olvida el echo de que se encuentra haciendo terapia fisiológica, psicológica u ocupacional y que sus monitores son profesionales de la salud (médicos, psicólogos…). De esta manera son muchos los casos donde se observa que los afectados colaboran más.

Experiencia positiva

La Asociación Murciana contra la Fibrosis Quística acudió a esta conferencia, muy interesada por los beneficios que pueden conllevar estos servicios para sus usuarios. La psicóloga de esta asociación, Eulalia Díaz Vázquez, señala que “nosotros teníamos previsto realizar distintas actividades al aire libre y decidimos acercarnos a comprobar qué beneficios podía aportarnos la equitación terapéutica”.

Según Eulalia, “los asistentes descubrimos la gran cantidad de trabajo que hay detrás de esta actividad que aparentemente puede parecer lúdica. Para realizar la terapia ecuestre es necesario un gran esfuerzo por parte del centro donde se realiza y por el grupo multidisciplinar que lo pone en práctica”.

Entre los profesionales que forman el equipo de la Asociación de Terapia ecuestre se encuentran médicos, fisioterapeutas, psicólogos, logopedas… Cada uno de ellos intervendrá específicamente en aquellos casos que lo requieran, siendo necesario en muchas ocasiones el apoyo de tres o cuatro profesionales para una sola persona.

El monitor de terapia ecuestre es el profesional que debe estar especializado en el adiestramiento y control del caballo. Su formación requiere varios años de preparación, pudiendo desarrollarse ya en nuestro país.

Las terapias ecuestres aportan beneficios físicos y psicosociales

Centros altamente cualificados

No sólo los monitores de terapia ecuestre y los profesionales que participan tienen que estar perfectamente preparados, también los centros donde se realizan estas terapias deben estar adaptados a las necesidades especiales que requiere la actividad.  El asesoramiento médico debe ser muy especializado y deben de contar con seguros específicos para el desarrollo de esta actividad.

El Cooterapeuta, como llama al caballo el Doctor en Medicina Veterinaria de la Universidad de Murcia, José Zilberschtein Juffe, también debe poseer unas características especiales, tanto físicas como psicológicas. La altura y anchura del caballo deben ser especiales, no superando el 1,60m de altura. Además debe de estar especialmente sano para que no transmita ninguna enfermedad. Por otra parte el animal debe tener un buen equilibrio emocional y no debe responder a  estímulos que no provengan del monitor, como son los ruidos o accesorios que se utilizan en la terapia.

Sin embargo, hay que ser cautelosos a la hora de comenzar una terapia ecuestre de este tipo, porque también existen contraindicaciones que deben ser tenidas en cuenta. Por eso es necesario tener los conocimientos suficientes a la hora de elegir las actividades apropiadas para cada uno de los usuarios, evitando riesgos innecesarios.

Es importante saber que en algunas discapacidades graves no se puede acceder a este tipo de terapia; extremando las precauciones en los casos de las afecciones de columna o en los casos de personas que tengan graves problemas de conducta.

De ahí la importancia de realizar este tipo de actividades en centros especializados que reúnan las condiciones necesarias para atender cada afección de manera específica y donde se cuente con un buen equipo profesional formado en terapias ecuestres.

Una terapia para cada caso

Es importante que conozcamos que hay diferentes tipos de terapias ecuestres. Cuando se trata de un tratamiento médico, hablaremos de Hipoterapia. Si nos referimos a un tratamiento psicopedagógico hablaremos de equitación y terapia, tratamiento psico-socio-educacional, volteo terapéutico o ejercicios sobre el caballo. En el caso de tratamientos deportivos estaremos hablando de equitación adaptada y enganche adaptado.

Para la psicóloga de la Asociación Murciana contra la Fibrosis Quística, “se trata de un tipo de terapia que proporciona beneficios en las diferentes áreas de terapia, educación, deporte y ocio y que nos brinda una herramienta más para mejorar la calidad de vida de los afectados de las diferentes asociaciones en las que trabajamos. Cada cual deberá valorar que tipo de terapia sería la adecuada para sus usuarios.

 

Mª Eulalia Díaz Vázquez
Psicóloga de la Asociación Murciana contra la Fibrosis Quística