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Los universitarios aprenden a convivir con la discapacidad Imprimir E-Mail

FAMDIF TIENE LA PALABRALa Manga del Mar Menor fue el escenario en el que se celebraron las “XIII Jornadas de Formación y Convivencia entre Voluntarios, Estudiantes Universitarios y Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica”, organizadas por FAMDIF/COCEMFE-Murcia, en colaboración con la Universidad de Murcia.

Estas jornadas, que se desarrollaron entre el 31 de marzo y el 2 de abril, se dirigían fundamentalmente a personas con discapacidad, estudiantes universitarios y técnicos que en el ejercicio de su tarea profesional vayan a tratar con personas con discapacidad física y/u orgánica, ya sean psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros, fisioterapeutas…

El acto de inauguración de las mismas estuvo presidido por la presidenta de FAMDIF, Carmen Gil, el entonces vicerrector de Extensión Cultural y Proyección Universitaria de la Universidad de Murcia, Conrado Navalón, la directora general de Familia y Servicios Sectoriales, Marisol Morente, el concejal de Juventud del Ayuntamiento de Murcia, Diego Calderón y la concejala de Política Social del Ayuntamiento de Cartagena, Maria Dolores García,

Según afirmó Carmen Gil, presidenta de FAMDI, durante su intervención inaugural, “la idea de estas jornadas es acercar a los estudiantes la experiencia y la realidad de las personas con discapacidad. La finalidad es que los futuros profesionales obtengan unos conocimientos prácticos relevantes, de tal forma que puedan contribuir a mejorar la calidad de vida de nuestro colectivo”.

Los talleres se desarrollaron a lo largo de todo el sábado

Ciento sesenta personas conviviendo y aprendiendo

Un total de 160 personas de diversos colectivos participaron en estas jornadas. Acudieron setenta estudiantes de las facultades de Educación, Medicina (Departamento de Fisioterapia), Psicología y de las escuelas universitarias de Enfermería y Trabajo Social de la Universidad de Murcia así como de Terapia Ocupacional de la Universidad Católica de Murcia.

Otras setenta personas con diferentes tipos de discapacidad acudieron en representación de las asociaciones de discapacidad física y/u orgánica de la Región. También participaron representantes de las administraciones regional y local, voluntarios y profesionales de la discapacidad de estas asociaciones, así como profesores de la Universidad de Murcia.

En palabras de Conrado Navalón, entonces vicerrector de Extensión Cultural y Proyección Universitaria de la Universidad de Murcia, “la celebración de estas jornadas supone un espacio privilegiado de formación, un aula excepcional donde se aprenden cosas que no están en los libro de texto ni en Internet”.

Según afirmó el vicerrector, “la Universidad de Murcia está muy orgullosa de colaborar en la celebración de estas jornadas porque nos aportan a todos cosas nuevas y valiosísimas, técnicas e instrumentos tanto para nuestra vida cotidiana como para nuestro ejercicio profesional”.

Desde FAMDIF consideramos que este es un proyecto de vital importancia social, ya que la información y la formación, de la sociedad en general y de los profesionales en particular, son la pieza clave para conseguir la normalización e integración de las personas con discapacidad.  

Actividades diversas y juegos durante la noche

Experiencias personales

Tras la inauguración de las jornadas, ese mismo viernes por la tarde se celebró una mesa redonda titulada “Conviviendo con la discapacidad” en la que se abordaron aspectos relacionados con la autonomía e independencia de las personas con discapacidad, el voluntariado social, las barreras físicas y mentales y el desarrollo de la sexualidad en las personas de este colectivo.

Durante la celebración de esta mesa redonda, Maria del Carmen Hernández Faraco, miembro de la Asociación Murciana de Padres con Hijos con Espina Bífida (AMUPHEB), explico la importancia de contar con la suficiente autonomía personal para el desarrollo de las personas con discapacidad, una autonomía que tiene que ser facilitada tanto por la familia como por el resto de las personas de la sociedad.

Por su parte, Alfredo Urrutia Cascales, contó su experiencia como familiar de una persona con discapacidad física. Señaló que cuando en una familia se da un caso de discapacidad son muchos los nuevos elementos que entran en juego, cambiando las formas de pensar, de actuar y de reaccionar ante determinadas situaciones. Si la familia lo aborda de una forma positiva, esto repercute tanto en el propio afectado como en su entorno. La experiencia con su hermano, también supuso para Alfredo comenzar a participar como voluntario en la asociación Auxilia Murcia.

Mesa inaugural de las jornadas

En su intervención, Fuensanta Belluga Corbalán hizo un recorrido por las distintas fases de su vida, explicando las barreras físicas y mentales, así como las consiguientes dificultades, que se había ido encontrando por el camino en cada una de ellas. La actitud de la persona con discapacidad es una de las mayores responsables de cómo se vayan a afrontar esas situaciones difíciles, en ocasiones, y de las posibles soluciones que se puedan encontrar ante cada una de ellas.

Paqui y José, una pareja formada por dos personas con graves problemas de movilidad que dificultan su autonomía e independencia, explicaron que personas como ellos pueden perfectamente disfrutar de relaciones sexuales satisfactorias, aunque en ocasiones necesiten el apoyo de otras personas.

Durante toda la jornada del sábado se desarrollaron diversos grupos de trabajo integrados por universitarios, personas con discapacidad, profesionales y voluntarios. Cada uno de estos grupos se centró en uno de los temas tratados durante la mesa redonda el día anterior. Así se crearon los grupos de trabajo de “Autonomía personal e independencia”, el de “Entorno social y voluntariado”, el de “Barreras físicas y mentales” y el de “Sexualidad”.

María del Carmen observando el cartel de las JornadasAl final de las jornadas, estos grupos mostraron los trabajos realizados y expusieron sus conclusiones a última hora de la tarde del sábado, en una multitudinaria jornada de clausura llena de color, alegría y buenas vibraciones.

Tanto el viernes y como el sábado por la noche se desarrollaron diversas actividades de convivencia en las instalaciones del Hotel Galúa de La Manga y en la playa colindante, en la que todos los asistentes pudieron participar en igualdad de condiciones.

El domingo por la mañana, antes de marcharse, todos se repartieron muchos besos y abrazos, así como el deseo de no perder nunca el contacto y la amistad que acababa de comenzar.

Valoración muy positiva

Carmen, Gil, presidenta de FAMDIF, aseguró que estas jornadas han contado con unos resultados muy positivos. “De hecho, a partir de nuestra experiencia son muchas las entidades que están intentando poner en marcha iniciativas similares en otras comunidades autónomas e incluso en otros países de la Unión Europea”, afirmó llena de satisfacción.

Por ello, continúa, queremos agradecer desde FAMDIF, de una manera muy especial, el apoyo incondicional que hemos obtenido del hasta ahora rector de la Universidad de Murcia, José Ballesta Germán, así como de su entonces vicerrector de Extensión Cultural y Proyección Universitaria, Conrado Navalón Vila.

“Estas son jornadas para tomar apuntes. Pero no son unos apuntes para nuestras libretas, son unos apuntes que deben perdurar para siempre en nuestro corazón”, afirmó Conrado Navalón Vila y continuó “todos seremos mejores personas y mejores profesionales al término de esta experiencia”.

Te emociona

Entrevista a Mari Carmen Ramos López

Estudiante de Trabajo Social y coordinadora del Grupo de “Barreras físicas y mentales” en las Jornadas de Formación y Convivencia de La Manga

¿En qué consistió el trabajo del grupo de “Barreras físicas y mentales”?Mari Carmen Ramos López

Lo primero que estuvimos viendo fueron las barreras físicas, que es lo que todos podemos apreciar más claramente. Sin embargo, las barreras mentales no sabíamos en un principio como tratarlas. Todos sabemos que están ahí, pero son más difíciles de detectar y de hacerlas explícitas.

¿Y como conseguisteis abordarlas entonces?

Pues durante varias semanas estuvimos reuniéndonos, buscando documentación, textos, fotos, gráficos… Luego, durante las jornadas pusimos todo este material en común con el resto de personas que participaron en el grupo, realizando diversos trabajos que habíamos preparado, haciendo rutas en silla de ruedas o con los ojos vendados y trabajando con materiales audiovisuales…

¿Fue fácil preparar un grupo de trabajo como este?

Durante varias semanas estuvimos quedando un grupo de cinco estudiantes de diversas carreras universitarias en la Facultad de Enfermería. Cada uno de nosotros contaba aquellas historias que conocía, las cosas que sabia, todo sobre gente que conocía a gente que a su vez conocía a personas con discapacidad… Conocimos a una chica que estudia Psicología y que usa silla de ruedas. Supimos todos los problemas que tenía para llegar a la Universidad y para moverse dentro de esta…

¿Cuál es la principal diferencia entre la orientación que dabais a vuestro trabajo desde la Universidad y durante la celebración de las Jornadas?

La diferencia es que durante el desarrollo de las Jornadas ves las cosas directamente, de primera mano. Los grupos de trabajo que organizamos durante las Jornadas eran mucho más amplios y se mezclaban e interrelacionaban personas con y sin discapacidad. Así todos pudimos conocer en primera persona las situaciones y los retos que se les plantean.

¿Qué es lo que más te llamo la atención a lo largo de todas las Jornadas?

A mí lo que más me llamó la atención fue la alegría que tiene la gente, a pesar de las dificultades que se les puedan presentar en la vida y las situaciones que deben afrontar. Es algo que, desde luego, te emociona.

¿Qué es lo mejor que sacaste de las jornadas?

Fue una experiencia maravillosa en la que conoces a mucha gente. Pero lo mejor fue que todos nos juntamos allí para intentar mejorar las cosas. Los estudiantes fuimos con mucha ilusión a aprender y las personas con discapacidad nos enseñaron a ver lo que nosotros no somos capaces de ver a primera vista.