Menu Content/Inhalt
Inicio
Verano accesible en Miramar Imprimir E-Mail

La Asociación de Discapacitados Físicos “Tocaos del Ala” comparte con todos su satisfactoria experiencia en la playa valenciana.

Remojón en el agua en una silla amfibia

Desde hace quince años íbamos todos los veranos al hotel Torrejoven de Torrevieja, el cuál ha ido mejorando paulatinamente sus instalaciones pasando de ser un establecimiento practicable hasta convertir en accesibles sus instalaciones. Pero teníamos el problema de que la playa estaba demasiado lejos, por lo que era necesario desplazarse a la misma en furgonetas o realizar largas caminatas que no nos venían nada bien.

Un punto accesible en la playa con todo lo necesario para los veraneantes

Sin embargo, este verano, debido a que la nueva gerencia no nos había mantenido la reserva que veníamos renovando cada año, tuvimos que buscarnos un nuevo lugar para pasar nuestras vacaciones, con la incertidumbre que eso genera en las personas que tenemos movilidad reducida.

Habíamos oído hablar de un hotel en un pueblo llamado Miramar que está cerca de Gandia en Valencia. Al visitarlo comprobamos que el hotel estaba bastante bien adaptado, con algunas cosas mejorables, y que se encontraba realmente cerca de la playa. Marchamos hasta allí pensando que nos íbamos a encontrar con algunos problemas, como suele suceder en muchas ocasiones.

Sin embargo el problema de la distancia de la playa estaba ya resuelto porque el hotel se encuentra a menos de cien metros de la arena. Este hecho nos proporcionó a todos una gran autonomía e independencia, tanto para las personas que querían ir de forma individual como para los distintos grupos que se formaban.

Fuimos un grupo de 52 personas, 10 en silla de ruedas aparte de otras con diversos problemas de movilidad, que usaban muletas, y el personal de apoyo. Sin el personal de apoyo es imposible realizar unas colonias de verano en condiciones.

Con el miedo de que íbamos a un sitio en el que no conocíamos los problemas reales, nos fuimos a la aventura y por eso contratamos sólo de domingo a domingo, aprovechando también los autobuses adaptados del Parque Móvil de la Comunidad Autónoma.           

Una vez en la playa, allí había un punto accesible que permitía perfectamente entrar en el agua a las personas con problemas de movilidad. Además teníamos a nuestra disposición un equipo puesto por el Ayuntamiento con dos sillas acuáticas y el equipo de la Cruz Roja estaba también allí.

Ver que podíamos ser totalmente independientes es algo que nos daba mucha fuerza moral y alegría. Daba gusto ver cómo hacía por ejemplo Manolo, una persona con parálisis cerebral que, yendo con su silla de ruedas eléctrica, podía perderse por ahí durante horas. Igual que él había otras siete u ocho personas que hacían lo mismo, no dependían de nadie.

Todas las mañanas teníamos nuestro lugar de encuentro en la playa, en un punto accesible, donde había una zona de sombraje con buenos accesos, duchas, servicios, vestuarios para cambiarnos... Allí podíamos hacer lo que quisiéramos, siempre por supuesto con la ayuda de los monitores.

Al terminar estas colonias en Miramar, nos supo a poco; nos habríamos quedado allí algún día más. Estuvimos del 9 al 17 de julio. Si podemos queremos volver el año que viene.

Ayudan entre tres personas a introducirse un bañista en el mar

Buena disposición

Le hemos pedido al propietario del hotel que tiene que adaptar completamente tres o cuatro habitaciones, cambiando bañeras por duchas con sillas abatibles y barras laterales.

Anteriormente, la vez que fuimos a visitarlo, le pedimos unas pequeñas rampas e incluso una gran rampa que tenía que hacer para el acceso a la piscina. Cuando llegamos al hotel con el grupo, estaba todo hecho y en perfectas condiciones. La voluntad por parte de los propietarios del hotel, por tanto, es muy buena. Esta experiencia puede servir para otros grupos de personas con discapacidad que a veces buscan sitios accesibles para sus vacaciones.

Miramar es una playa muy tranquila sin aglomeraciones de ningún tipo, no había dificultades para dejar la sombrilla. Allí coincidimos con otras personas con algún tipo de discapacidad o problema de movilidad de Madrid y Orense, compartiendo tiempo y experiencias.

Ángel Soler Guardiola
Presidente de la Asociación de Discapacitados Físicos
“Tocaos del Ala”

Hotel Miramar en el pueblo de Miramar (Valencia), cerca de Gandia y de Oliva

Playa totalmente accesible, pasarelas de madera hasta la misma orilla, zona de sombra, sombrajes, personal de apoyo y un paseo marítimo accesible de más de 5 kilómetros de largo que conectaba con los pueblos de ambos lados.

Las calles que dan al paseo marítimo estaban todas a cota cero o con vados peatonales en perfectas condiciones.

Hotel accesible en las zonas comunes, practicable en las habitaciones: necesita mejoras tales como cambiar las bañeras por duchas, poniendo un pie de ducha con asiento abatible y barras a los lados.

La definición de Punto Accesible

Cuando hablamos de “Punto Accesible” nos referimos a un espacio que, mediante la infraestructura urbana junto a los medios técnicos y humanos necesarios, permitirá a las personas con discapacidad disfrutar de todos los servicios y espacios de las playas y su entorno, desde el acceso a la arena hasta el baño en el mar.

Un punto accesible en una playa debe contar con los siguientes elementos:

- aparcamientos para personas con movilidad reducida
- parada de transporte público
- itinerario adaptado hasta el punto de acceso a la playa
- proximidad a puesto de socorro de la playa
- pasarelas
- servicios de aseo, duchas y vestuarios
- pasarela de estancia en la playa
- sombraje explaya
- accesorios como silla anfibia, muletas anfibias, teléfono móvil; boyas de señalización
- instalaciones de suministro de agua
- evacuación de aguas
- señalización
- papeleras; asientos